Las formas de vida más antiguas y abundantes del planeta
Las células procariotas son el tipo de célula más simple y antiguo que existe en nuestro planeta. El término "procariota" deriva del griego "pro" (antes) y "karyon" (núcleo), haciendo referencia a que estas células carecen de un núcleo definido por una membrana. A pesar de su simplicidad, las células procariotas han dominado la Tierra durante al menos 3,500 millones de años y representan la mayor diversidad genética y metabólica entre todos los organismos.
Los organismos procariotas incluyen dos dominios principales:
Constituyen el grupo más numeroso y diverso de procariotas. Son fundamentales en ciclos biogeoquímicos, relaciones simbióticas, y muchas tienen importancia médica, industrial y ambiental.
Son estructuralmente similares a las bacterias pero genéticamente distintas. Muchas habitan ambientes extremos (extremófilos) como aguas termales, salinas o muy ácidas, aunque también se encuentran en ambientes más comunes.
Aunque las células procariotas son relativamente simples comparadas con las eucariotas, poseen estructuras especializadas que les permiten realizar todas las funciones necesarias para la vida:
| Característica | Célula Procariota | Célula Eucariota |
|---|---|---|
| Núcleo | Ausente (ADN en nucleoide) | Presente, delimitado por membrana nuclear |
| Tamaño | Generalmente 0.2-2.0 μm | Generalmente 10-100 μm |
| Material genético | ADN circular no asociado a histonas | ADN lineal asociado a histonas |
| Orgánulos membranosos | Ausentes | Presentes (mitocondrias, aparato de Golgi, etc.) |
| División celular | Fisión binaria simple | Mitosis/meiosis complejas |
| Ribosomas | 70S (más pequeños) | 80S (más grandes) |
| Pared celular | Presente (peptidoglicano en bacterias) | Ausente en animales, presente en plantas (celulosa) |
Las células procariotas exhiben una asombrosa diversidad metabólica y adaptativa:
Las procariotas han desarrollado variadas estrategias metabólicas:
Se encuentran procariotas en los ambientes más extremos del planeta:
Las células procariotas son fundamentales para el funcionamiento de la biosfera y tienen numerosas aplicaciones prácticas:
Bacteria intestinal común, modelo de estudio en biología molecular y herramienta fundamental en biotecnología. Algunas cepas pueden causar enfermedades, pero la mayoría son inofensivas o beneficiosas.
Procariotas fotosintéticos que contribuyeron a la oxigenación de la atmósfera primitiva. Algunas forman colonias filamentosas y otras tienen relaciones simbióticas con hongos (líquenes) o plantas.
Producen metano como parte de su metabolismo. Son importantes en el ciclo del carbono y se encuentran en pantanos, tracto digestivo de rumiantes y plantas de tratamiento de aguas residuales.